Somos lo que hay (2010) es una película mexicana de terror, dirigida por Jorge Michel Grau. Cuenta la historia de una familia inusual de la Ciudad de México. Un adolescente inadaptado debe asumir una responsabilidad abrumadora cuando el patriarca de su familia caníbal muere, dejándolos sin los medios para obtener comida. Esta cinta mezcla el […]
Somos lo que hay (2010) es una película mexicana de terror, dirigida por Jorge Michel Grau.
Cuenta la historia de una familia inusual de la Ciudad de México. Un adolescente inadaptado debe asumir una responsabilidad abrumadora cuando el patriarca de su familia caníbal muere, dejándolos sin los medios para obtener comida. Esta cinta mezcla el horror con crítica social y por su ambientación cruda y realista. Tuvo reconocimiento en festivales internacionales, incluida su participación en Cannes (Un Certain Regard), y en 2015 tuvo un remake estadounidense llamado We Are What We Are.
La película abre con el padre muriendo de forma repentina y grotesca en plena calle. Con el padre muerto, los hijos pelean por el liderazgo y por quién será capaz de conseguir “el alimento”, lo que desencadena tensión, violencia y un colapso dentro del núcleo familiar.
Se rodó con una estética sucia y cotidiana, sin los efectos ni los sustos típicos del horror comercial, y el miedo sale de lo que sugiere y de lo que muestra sin adornos.
La historia habla de la marginación y de cómo la pobreza extrema puede deformar a una familia. La ciudad “se come” a los más vulnerables, y ellos, a su vez, devoran a otros.
No hay fantasmas ni criaturas: el horror viene de una familia pobre, hambrienta y atrapada en un ritual que sienten que deben cumplir. Por eso incomoda Somos lo que hay es una de las obras más fascinantes y complejas del cine de género hecho en México. Más que una simple película de caníbales o gore explícito.
La metáfora del “Pobre come a pobre”
El canibalismo en la película no es un mero fetiche sádico o una posesión demoníaca; es una necesidad biológica y ritual sustentada en la pobreza. La familia no ataca a las élites ni a los opresores; sus víctimas son personas igualmente vulnerables o marginadas: trabajadoras sexuales, jóvenes en situación de calle o minorías. Grau refleja cómo la precariedad y la falta de oportunidades hacen que los sectores más oprimidos terminan devorándose entre sí para subsistir.
La deshumanización e indiferencia institucional
Los detectives y autoridades no investigan por un genuino deseo de justicia. La famosa frase o actitud de la policía en la cinta (“no resolvemos ni los casos actuales”) subraya la apatía estatal ante la violencia urbana. El entorno gris, sucio y burocrático de la Ciudad de México se convierte en un personaje más que normaliza la atrocidad.
- La cinta fue la tesis/ópera prima de Jorge Michel Grau en el Centro de Capacitación Cinematográfica (CCC), producida en conjunto con Nicolás Celis (quien años más tarde produciría ROMA de Alfonso Cuarón).
- La premisa surgió cuando el director leyó en la prensa local noticias impactantes sobre violencia familiar y antropofagia en México (como los mediáticos casos de “El Caníbal de la Guerrero” en años previos). Grau reflexionó sobre qué pasaría si para una familia el canibalismo no fuera una locura individual, sino una herencia o religión doméstica cotidiana.
Premios
- Selección Oficial en Competencia – Festival de Cine de Sitges, 2010
- Premio del Jurado – Festival Internacional de Cine de Chicago, 2010
- Nominación a la Cámara de Oro y al Premio CICAE – Festival de Cine de Cannes, 2010
- Nominación al Premio Free Spirit – Festival Internacional de Cine de Varsovia, 2010
- Selección Oficial en Competencia – Festival de Cine de Sitges, 2010
- Premio del Jurado – Festival Internacional de Cine Fantástico de Gérardmer, 2011
- Nominación a Mejor Música y Mejores Efectos Especiales – Premios Ariel, México, 2011
